¿La iluminación LED pone o no en riesgo nuestra salud?

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada dos personas será miope en 2050 como resultado de varios factores, entre ellos, la falta de tiempo al aire libre y el tiempo frente a las pantallas y la luz artificial.

Se estima que el 58 % de las personas pasan más de ocho horas al día bajo iluminación LED, por eso existe la preocupación de que los niveles de emisión de algunas luces artificiales puedan ser dañinos para la salud.

Algunas personas con enfermedades que las hacen fotosensibles afirman que las lámparas de bajo consumo como la luz LED empeoran sus síntomas e influyen en un gran número de enfermedades.

Andrew Stockman, profesor del Instituto de Oftalmología de la University College London (UCL), comentó que el tipo de iluminación que utilizamos día a día puede tener un impacto en nuestra calidad de vida.

Por ejemplo, controlar el color y la intensidad de la iluminación a lo largo de la jornada puede mejorar nuestros patrones de sueño, que pueden ser críticos para el bienestar y la salud.

Por el contrario, la luz artificial que parpadea y las luces estroboscópicas pueden tener efectos nocivos en la calidad de vida y provocar molestias oculares, dolores de cabeza y con poca frecuencia, convulsiones epilépticas, por lo que elegir la iluminación adecuada es muy importante.

Hasta hace unos años, solo sabíamos que la iluminación LED era de color azul o blanco brillante. Afortunadamente, eso es una cosa del pasado y ahora también están disponibles en colores cálidos”.

Según explica el experto, la iluminación LED moderna tal como la conocemos ahora es igual de segura en su tonalidad que las luces incandescentes y muchas veces más segura que la luz de las pantallas de ordenadores, teléfonos y tabletas.

“La iluminación LED tiene significativamente menos desventajas que la mayoría de las luces, además este tipo de tecnología ha venido mejorando y todas las lámparas cuentan con los requisitos de seguridad.