Hipoacusia: ¿Cuáles son sus principales síntomas?

La hipoacusia es la baja de audición ya sea unilateral o bilateral, puede presentarse en cualquier momento de la vida.

Existen varios grados de baja de audición: la superficial, de medio a severo y profundo, que es cuando ya se ha perdido por completo el sentido del oído. Es muy común dentro de la población, pero la mayoría de los pacientes no tienen el diagnóstico oportuno y cuando se actúa puede ser demasiado tarde.

 

Existen dos aspectos principales de hipoacusia o baja de audición: la hipoacusia conductiva y la hipoacusia sensorial, dentro de éstas existen muchas más patologías para las cuales se hace el diagnóstico diferencial y poder dar el tratamiento adecuado al paciente. Algunos de los principales problemas que son poco diagnosticados es la hipoacusia súbita, la cual es la baja de audición que se da en un corto periodo o que, como su nombre lo indica, aparece de repente. Se habla de tres frecuencias de audición afectadas al menos 30 decibeles por cada una de ellas y se desarrolla en menos de 3 días.

 

¿Cómo detectar la hipoacusia?

 

Cuando un paciente está sometido al ruido intenso, ya sea por el trabajo o por diversión, es decir, si está en un ambiente de fiesta, concierto o reunión y se está expuesto a ruido intenso, el primer signo de alarme es el zumbido intenso. Es muy importante la atención oportuna, ya que eso indica que el oído pudo haber sido dañado de forma severa. Puede ser un ruido de forma aguda como resultado de la exposición al ruido intenso como puede ser la música en bocinas, el llanto de un bebé, turbinas de los aviones o simplemente porque de un día para otro el paciente tenga zumbido intenso o baja de audición severa.

 

Hora de visitar al especialista

 

Los pacientes que tienen una alteración en la comunicación o en la interacción con familiares deben acudir al especialista, un otorrinolaringólogo, específicamente porque es importante realizar un estudio para saber qué grado de audición tiene. Estos pacientes podrían ser candidatos a la adaptación de un auxiliar auditivo para tratar de recuperar el nivel de audición que se tenía. Otra recomendación es que a todos los recién nacidos se les debe de realizar un tamiz auditivo y si este tamiz auditivo está alterado hay que acudir de inmediato al otorrinolaringólogo. Por otro lado, los pacientes con una baja de audición súbita o un zumbido intenso acompañando a esta baja de audición, también deben recibir una asesoría por parte de un otorrinolaringólogo.