Mitos y realidades del Asma

El asma

 

El asma es una enfermedad crónica e inflamatoria en donde las vías respiratorias se tornan sensibles a alérgenos u otras sustancias, las cuales desencadenan reacciones alérgicas y no alérgicas que inflaman el epitelio de las vías respiratorias, comprimen los músculos que están alrededor de ellas o bien pueden aumentar la producción de moco taponeando las vías, el cual deberá se tratado por un especialista en Neumología.

 

Mitos y realidades

 

Los tratamientos, síntomas y abordajes sobre el asma son diversos, sin embargo, con la facilidad con la que se mueve la información hoy en día se ha llegado a obtener datos que podrían no ser ciertos en su totalidad, por ello te contamos algunos mitos y realidades sobre el asma:

 

MITO: En diversas ocasiones hemos oído que una persona con asma no debe de agitarse o realizar actividades que implique un esfuerzo respiratorio, ya que se cree que esta imposibilita a realizar actividades cotidianas.

 

REALIDAD: ¡ERROR! A pesar de ser una enfermedad inflamatoria en las vías respiratorias con un tratamiento desinflamatorio adecuado el paciente puede hacer una vida normal e incluso realizar cualquier actividad deportiva como la natación.

 

MITO: El asma puede ser curado con tratamientos especializados o alternativos.

 

REALIDAD: El asma es una enfermedad crónica la cual no tiene cura, en algunos casos los episodios pueden presentarse muy esporádicamente e incluso no hacerlo por años y reaparecer en la adultez, pero todo será gracias a un tratamiento a base de inhalaciones, pastillas o vacunas antialérgicas prescritas por un especialista.

 

MITO: No es asma, es alergia

 

REALIDAD: La alergia es una condición de algunos individuos que reaccionan, ante el contacto con sustancias con las que convivimos continuamente sin problemas, produciendo en ellos una reacción (la reacción alérgica), que desencadenará distintos síntomas o enfermedades según el órgano donde se produzca la misma. El asma es la enfermedad en que la “reacción alérgica” se produce a nivel de los bronquios. Es decir que el alérgico puede ser asmático o no y también, el asmático puede tener o no alergia.

 

MITO: Una vez eliminados los síntomas, suspender el medicamento

 

REALIDAD: ¡JAMÁS! Dado que el asma es una enfermedad crónica, requieren un tratamiento crónico. Por lo que, cuando suspenden los medicamentos, la reacción habitual del organismo, es volver a inflamarse de los bronquios y regresar a tener tos y silbido de pecho, aumentando los episodios de asma cada 15 días o cada mes, por falta de medicamento de control.

 

MITO: Los medicamentos utilizados son adictivos y pierden su efectividad con el tiempo

 

REALIDAD: Los aerosoles inhalados se usan como tratamiento de control o como tratamiento agudo para los síntomas de falta de aire y silbido y no dejan de hacer efecto por el uso prolongado, ni los vuelve adictos. Los pacientes que no usan tratamiento de CONTROL (sobre todo algunos adultos que son apáticos) usan con frecuencia los medicamentos de RESCATE, que son los que se muestran en las películas, y pueden vivir dependiendo de ellos por falta de tratamiento correcto.